Yo estaba usando mi ordenador cuando de repente:
- Luis, necesito que te vayas a la farmacia, comprar un remedio - pidió mi hermana.
- ¿Pero quién lo necesita? - pregunté.
- Juliana, tu hermanitaaa - bramó.
- ¡Qué casualidad, esta frase me hace acordarme de alguien! - dije.
- ¿Quién es ese alguien? preguntó
- ¡Olvídalo!
Diga a Juliana, mi hermanitaaa, que iré por ella - contesté.
Un rato después... - ¡Hola tía!
He ido a una farmacia pero no he encontrado el remedio que estoy buscando.
¿Tienes una medicación para ?
Mi tía me interrumpió. - Sí, tengo.
Tu madre me contó lo de tu hermana a través del móvil.
Voy a cogerlo - respondió.
15 minutos después...
- No lo encontré - dijo mi tía
- ¡Ok!
Iré a otras farmacias. ¡Gracias!
Estaba agotado, ya había andado dos kilómetros en bicicleta.
Volví a mi casa.
- Encontré el remedio - dijo mi madre
- ¿Dónde?
- pregunté
- Aquí en nuestra casa, en la nevera.
¡Gracias por leer mi publicación!