Me pasa a vece que sufro de serias crisis de reflexión profunda e inspirada, y la que me ha tocado hoy me ha llevado a preguntarme en qué yo, aquí, podía ser útil para el mundo.
Y esa es la respuesta que ha llamado a las puertas de mi mente: Quiero contribuir a hacer el mundo más positivo. Eso es.
Y no de cualquier manera: difundiendo positividad en todos los sitios donde vaya Creo que eso va a ser mi consigna desde ahora.
El mundo carece seriamente de positividad en mi opinión… Hay veces que incluso puedo volverme pesada de tanto intentar ver siempre el buen lado de las cosas.
Pero aun así me parece que es algo por el que vale la pena luchar.
Hace poco que he entendido que quejarse no valía para nada y que verlo todo de negro no tenía más efecto que atraer aún más negro.
Soy consciente de que la vida no siempre es fácil, pero os prometo que buscar lo positivo en cada cosa la hace mucho más agradable.
En mi opinión, cada dificultad llega para ayudarnos a crecer.
Y frente a cada dificultad tenemos dos opciones: resignarse, quejarse y hacer del problema una parte concreta de nuestra vida, o creer en el futuro, ser positivos y buscar la lección que nos ofrecen los problemas.
La elección es vuestra.
Si habéis optado por la segunda opción, ¡bienvenidos en mi mundo!
La vida vivida de esa manera empieza a ser un aprendizaje constante, una evolución hacia un destino siempre mejor.
Y hoy me apetecía compartir con vosotros algunas ideas mías para transmitir positividad alrededor de vosotros, hacer ilusión a alguien y, quién sabe, incluso quizás hacer un poco mejor el día de alguien.
Porque es agradable hacer un pequeño gesto, sin objetivo preciso, algo tan bueno para el que lo envía como para el que lo recibe.
Así que ahora os toca a vosotros, sonreíd, dejados llevar y pintad el mundo con los colores del arco iris
Como transmitir felicidad a vuestro alrededor:
Decir a alguien que le queréis.
Así, porque es algo que siempre es agradable decir y escuchar, aún más cuando no se lo espera.
Sonreíd a alguien en la calle.
Una sonrisa es un arma potente, un regalo maravilloso y muy buena manera para subirse el ánimo.
Se ven demasiadas caras tristes en las calles, una sonrisa nunca sobra.
Haced un piropo a alguien.
No lo pensamos necesariamente pero un cumplido sincero puede cambiar mucho para el que lo recibe.
Regalad una moneda a artista en la calle o a un mendigo.
Para mí, si alguien que actúa en la calle nos hace sonreír, pararnos o incluso bailar un poco, le debemos unas monedas, un pequeño gesto, la apreciación de su trabajo.
Y los céntimos dados a un mendigo no cambian mucho para nosotros pero tienen, pienso, importancia para él.
Escribid una carta de amor a alguien a quien queréis.
Decir “te quiero” es también transmitir una fantástica energía que anima, consola y ayuda a sanar.
Son palabras que pocas veces nos atrevemos a decir, pero por una vez está bien dejar hablar los sentimientos y difundir esa bella energía que es la del amor.
Comprad una flor y regaladla a la primera persona que veis que parece triste.
Creo que ese gesto puede cambiar mucho para alguien, y la reacción de esa persona tendrá un gran valor y será un buen recuerdo.
Volved a tomar el contacto con alguien de quien lleváis tiempo sin tener noticias.
Un pequeño mensaje, poca cosa, solo para decir “No te olvido”
Ofreced vuestra ayuda a alguien
Escribid un comentario simpático en Internet.
Sé de qué hablo, los comentarios positivos siempre me hacen el día más agradable ;)