
Un día estuve caminando arriba y abajo de la misma calle durante más de 30 minutos porque la gente seguía mandándome hacia la dirección opuesta (como un nuevo tipo de pinball...)
- Entra en el metro sin comprobar hacia qué dirección va porque ya estás demasiado orgulloso de haber encontrado la buena línea
- Recuerda un sitio por “Está al lado de una glorieta, no muy lejos de casa” (otra de mis grandes aventuras que me llevó kilómetros más lejos de allí donde quiera ir porque hay muchas glorietas por aquí…)
- Estate convencido de que si dos calles empiezan en el mismo lugar y parecen ir hacia la misma dirección, significa automáticamente que son paralelas (grande error)
- Pierde todos tus puntos de referencia yendo a un parque tan grande que pronto no te acuerdas de por dónde habías venido
- Olvida las indicaciones que te han dado, o confunde tu izquierda y tu derecha
- Coge el autobús.