Dos policías estuvieron viejando en un coche de policía cuando les su capitán llamó a ellos.
Él les dijó que había una persona extraña en una casa abandonada.
Los vecinos habían visto una persona subir la valla del patio.
No pude ser el dueño de la casa porque había estado muerto desde dos semanas.
Cuando los policiás había llegado a la casa, ellos dejaron de su coche y miraron la casa.
Uno quisó usar tanazas para entrar el patio directamente.
Pero Kent (uno de los policías) lo dijó: “No te acuerdo.”
“Creo que él te va a oyer.”
“Ha estado aquí hace treinte minutos.
Podemos lo alcanzar por sorpresa.”
“Esa ventana está abierta.
Puedo entrar por eso.”
Entonces Kent silenciomente entró la casa por la ventana.
Él pasó por la casa y encontró la puerta al patio que tambien estuvo abierta.
Y entonces Kent vió a Rosa.