Que gran dolor ser adulto.
Trabajamos todo el día para pagar las facturas en un ciclo que nunca termina.
Vivimos con una persona con quien teníamos una pasión ardiente pero ya es más como un/a gran amiga/o que cría nuestros hijos.
Y los sueños que teníamos cuando éramos jóvenes.
Los millones que íbamos a ganar, las vacaciones que tomaríamos, la manera en que íbamos a vivir ahora reconocemos que sólo eran sueños.
Ahora somos adultos.
Hay que ser realistas.
Hay que hacer lo que hicieron nuestros padres.
Me parece que algunos nunca piensan de estas cosas.
Que ellos sólo piensan del presente.
También he oído que todos los malos sentimientos vienen de expectativas.
Que pena que pienso de estas cosas.
Que gran dolor ser adulto.