Yo tenía que escribir sobre alguien que leyó la noticia de su muerte.
Ayer yo descubrí que me he morí.
Esta realización fue una sorpresa para mí desde yo estaba vivo.
De hecho, yo estaba más vivo que he estado nunca.
Sin embargo, esta realización todavía me duele.
¿Las aventuras que tuve valieron la pena el dolor que le causé a mi familia?
¿O el dolor que yo siento ahora?
Yo odiaba vivir en casa.
No me gustó la misma rutina cada día.
Yo comía, dormía, y veía el mundo por las ventanas.
No quería ver el mundo; yo quería ser una parte del mundo.
Yo sabía muy poco del mundo, pero quería explorarlo.
Sin embargo, no era posible que yo pudiera salir sin que mi familia supiera.
Yo tenía que escapar mientras ellos sean ocupados.
Mi oportunidad se presentó cuando el gato rompió una lámpara.
Yo odiaba a ese gato – a todos los gatos de hecho – pero en el momento en que rompió esa lámpara, lo amé.
La puerta ya estaba abierta y yo corrí por ella.
Yo corrí tan rápido como podía y no miré hacia atrás nunca.
No he estado lejos de casa nunca sin mi familia.
Al principio, tenía miedo.
Entonces, yo vi mi enemigo – el cartero.
Todos los días él llegaba a mi casa para entregar cartas.
Algo no estaba bien con él.
Yo finalmente tuve una oportunidad descubrirlo qué él estaba haciendo.
Yo lo perseguía por la calle mientras él entregaba unas cartas a las casas de mis vecinos.
Yo lo seguí mientras hacía una serie de vueltas hasta que él estaba fuera de mi barrio.
Entonces él empieza conducir más rápido y yo no podía mantener mi velocidad.
Como era la primera vez fuera de mi barrio, yo estaba perdido.
Sin embargo, tenía muchas cosas nuevas para ver y ahora yo podía explorar la ciudad.
Por tres semanas, yo exploré la ciudad y todo lo que se ofrecía allí.
Yo conocí un grupo de fugitivos que exploraba la ciudad todos los días.
Juntos nosotros veíamos los parques, las calles, y muchos lugares diferentes.
Por las noches, nosotros dormíamos en callejones detrás de restaurantes.
A veces, los cocineros nos daban comida sobrante.
Esta vida no era confortable, pero era más emocionante que mi vida previa.
Yo no pienso acerca de mi familia usualmente, pero un día yo vi un cartel anunciando una persona desparecida.
Típicamente, yo no prestaba atención a estos posters pero esta vez la persona desparecida era yo.
Yo estaba sorprendido de ver que mi familia me había extrañado.
De repente, yo tenía que ver a mi familia.
Yo corrí por la ciudad.
Me llevó todo el día pero por la puesta del sol, yo encontré mi casa.
Algo no estaba bien.
Yo podía oler algo extraño.
Yo corrí a la ventana y vi un horror.
Dentro de la casa estaba mi familia.
Pero estaba otra persona – u otro perro.
Yo había estado fuera demasiado tiempo.
Yo había sido reemplazado.
Mi familia tenía una mascota nueva.