1.
- Buenas tardes, señor Moreno.
¿Por qué ha llegado tarde Vd.?
- Lo sabe, he perdido el autobús...
- Se ha despertado tarde, ¿verdad?
- Pues sí, señor...
- Bueno, ha preparado Vd. los documentos?
- Pues no...todavía no. No he tenido tiempo. 2.
¿Cómo ha pasado el fin de semana?
- Bien, he estado fuera de la ciudad, en la casa de mis amigos, ¿y tú? - Nada.
Me he quedado en casa todo el finde. 3.
- Por fin te he encontrado.
Te he llamado muchas veces esta mañana.
- Es que he estado ocupado todo el día.
He visto un anuncio de trabajo. - Ah, ¿sí? ¿Pues y qué? - Nada.
He llegado tarde.
- ¡Qué mala suerte! - Sí.
Y de día he ido a la Academia de señor Velázquez.
- ¿Y qué te ha dicho?
- Que empiezo a estudiar mañana. - ¡Qué bien!
- Mira, te llamaré mañana y hablaremos.
Ahora son las doce, estoy muy cansado, voy a la cama. 4.
- Entonces, ¿qué te ha parecido la ciudad?
- No sé todavía.
Parece que es muy bella.
A primera vista, me ha gustado, pero no he visto bastante para decirle, si me gusta o no.
- ¿Y qué impresión te ha causado nuestro hotel? - ¡Excelente!
Me ha gustado mucho.
En mi vida no he visto un hotel más cómodo.
- Gracias, me alegre de decirle que ese hotel le pertenece a mi marido. 5.
- ¿Qué tal el trabajo?
- Bien, hoy ha sido el último día de trabajo, y a partir de mañana voy a descansar.
- No puedes imaginarte cómo te envidio.
Mis vacaciones han terminado ya, y a decir la verdad los he pasado muy mal. - ¿Por qué?
¿Qué ha pasado?
- Los parientes de mi mujer han venido para pasar algunas semanas con nosotros y no han salido todavía.
Hemos tenido que ocuparnos de ellos...