No he creído nunca en fantasmas.
Creía que todo puede ser explicado.
Si una lampa cae, es porque había un corriente de aire.
Cuando oías un crujido por las noches, es explicado como una casa vieja.
A mi, era siempre obvio que fantasmas no eran reales.
Esto fue antes de que yo vi una.
Tenía veintiuno años.
Yo estaba esperando a la casa de mi novio.
Me invitó a cenar y por eso esperaba por él regresar de trabajo.
Habíamos saliendo durante más de un año.
Él fue simpático, cómico y exitoso.
Estaba muy emocionada esa noche porque creí que él va a proponerme.
Usé el lleve que me dio para abrir la puerta de su casa y sentí en la sofá.
Estaba viendo la televisión cuando de repente la fantasma apareció.
Mire al reloj por el tiempo y estaba sintiendo en el otro extremo de la sofá.
Estaba mirando a yo.
Tenía miedo por dos razones: primero, fue obvio que la figura fue una fantasma porque fue transparente.
La segunda razón estaba que la fantasma se parecía a mí.
Sentía muy confundo.
No sabía qué decir.
Ella todavía estaba mirando a mí y por eso la pregunté, “¿Por qué estás aquí?”
Ella me dio una expresión de tristeza.
“Estoy aquí porque estás aquí.”
Supe que fue loca porque estaba hablando con mi propia fantasma – y no creía que existan las fantasmas.
“¿Pero, qué vas a hacer?”, la pregunté.
Le encogió de hombros.
“Estoy aquí para ayudarte.”
Adiviné: “¿Estás aquí para que puedes decirme qué pasa en el futuro?”
Negó con la cabeza y me dio otra expresión de tristeza.
“No recuerdo mucho de mi pasado.
Solo sé que soy una fantasma.”
“¿Si estás una fantasma, entonces voy a ser una fantasma, verdad?” Me estaba teniendo miedo a este punto.
“¿Era un accidente por carro?”
“No, no creo.”
“¿No era por carro?”
Negó con la cabeza otra vez.
“No creo que fuera un accidente.”
De repente sintió conmoción.
No podía creer que alguien quisiera matarme.
No tengo enemigos.
Trato ser simpático a todo.
Pareció imposible que mi muerte será a propósito.
Yo decidí que no era posible.
La única explanación era que estaba soñando.
“Estoy soñando,” dije.
“Esto no es posible.”
“Es posible,” insistió.
“Soy muerta y por eso estoy aquí.”
“¿Recuerdas quien me mató?” pregunté en serio.
Ella solo dio una inclinación de la cabeza. “¡Dime!
¡Tengo que saber!” insistió.
Me dio una expresión muy triste.
“Fue tu novio.”
Me reí.
“Ahora sé que esto es un sueño.
No es posible que mi novio me mataría.
¡Me quiere…va a proponerme esta noche!”
Negó con la cabeza.
“Espero que no sea cierto.
Yo creí lo mismo y ahora soy muerta.”
No podía creer que estaba oyendo.
“Pero, no soy muerto todavía.
¿Hay tiempo para dejar mi muerto?”
“Si,” dio una inclinación de la cabeza.
“Es por que había aparecido a ti.
Tenía que advertirte.”
Estaba empezando asustarme.
“¿Cuándo va a pasar?” traté preguntar, pero yo oído la cerradura.
Ella dijo “Esta noche,” antes de desparecer.