El debate sobre la lengua rebotó recientemente en los Estados Unidos con un desacuerdo que subía hasta en la familia Bush sobre la oportunidad de cantar el himno nacional en español: el presidente Jorge W.
Bush es contra, su mujer Laura y su secretaria de Estado Condoleezza Rice son para.
Además, las numerosas colectividades proponen boletines bilingües de voto, y las principales administraciones, lo mismo que los servicios consumidores de las grandes sociedades, proponen también servicios en español.
Español también gana terreno en el mundo político: Jorge Bush él habla si llega el caso, y los partidos políticos tienen servicios de comunicación en español.
El hecho de que español corrientemente sea hablado en las ciudades americanas originó un debate en la opinión pública sobre la noción de lengua.
Anglófonos llaman la atención del caso de Canadá, dónde la existencia de dos lenguas se acompaña de un movimiento secesionista.
Para evitar este género de evolución en los Estados Unidos, algunos preconizan de declarar el inglés lengua oficial del país.
Otros consideran que tal ley no es necesaria y que se revelaría probablemente nefasta.
De hecho, alegan, los que hablan una lengua otro que el inglés se sentirían puesto en el índice, y su vida cotidiana se encontraría complicada.
Legalmente, no hay lengua oficial en los Estados Unidos.
Ciertos movimientos trataron de cambiar la ley pero esto no marchó.
28 Estados sobre los 50 tienen por el inglés lengua oficial, pero al nivel federal, esto jamás es pasado.
Al final, el país de inmigración, los Estados Unidos volvieron a definir su identidad en el curso de la historia y éste todavía evoluciona hoy por " gente que viene por otra parte ".