- ¡Hola!
¿Cómo es tu habitación?
La mía me gusta mucho.
- Tengo una habitación bonita y bastante espaciosa, pero hay mucho ruido. - ¿Verdad? ¿Y por qué?
¿Tus vecinos escuchan música demasiado alta?
- Sí, pero no es el solo problema.
Además la ducha no va bien.
Siempre oigo las gotas que caen.
- Bueno, podemos pedir a tus vecinos bajar el volumen.
Y estoy seguro que en el hotel hay un fontanero que puedo reparar tu ducha.
- También el aire acondicionado no funciona bien.
Cuando lo pongo, hay sonidos extraños.
En realidad, con todo eso el ruido es imposible. - ¡Qué horror!
Mejor vamonos a la resepción para cambiar de habitación. - Buena idea.
Espero qué el hotel no está lleno.