En primer lugar muchas gracías a todos que me antes ayudaron y a todos que me ayudarán en el futuro :)
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Quiero escribir una novella breve aúnque por supuesto considerablemente más extensa que la mayoría de los textos que se envián aquí.
Así pues, quiero pedir a ustedes si pudieren corrigir una frase aquí y una otra allí aun cuando no pretenden emprender toda la novella.
Además la escribiré en partes.
Esta es la parte primera. .
¡Muchas Gracías por leerla! . . .
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.....La voz baja.....
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El día era exactamente como cados los días todos me desperté, hice café por yo mismo y mi novio, lo desperté con un besito y - debito el día fue sábado - me preparara para un día lleno de tiempo actividades nosotros pudiéremos hacer juntos.
Cuando estaba preparanda a ir al sala de estar oí algo hablado con una voz baja.
No pude distiguir que estuviera diciendo y así pues me acercaba al baño desde el cual la voz se hice oír.
De nuevo la oí, esta vez empero podía distinguír que ella susurró. "Tú...
Es mi hermana..." No obstante no podía ver nadie.
La voz pareceba ser una de una chica algo más joven que yo.
No estuve la de mi hermanita real.
Algo nerviosa fui a mi novio y lo dije que estuve pasado.
En vez de a mi tratar con completo escepticismo él fui al baño y escuchó.
Tras algunos momentos me dijo que no oyó nada pero si oíria de nuevo debiese decirlo a él. Lo prometí.
Nos sentamos y comenzamos a ver una película.
Tras la película acabó él dijo que va al supermercado a comprar algunos domestibles para que yo pudiera preparar algo muy delicioso.
Siempre amó cocina mia que siempre me hice feliz. . .
Durante su ausencia oí la voz de nuevo.
Inicialmente intenté ignorarla pero algo en la voz fui casi escalofriante y como si estuviese en un trance me forzó levantarme y acercar a la cocina desde cual la voz pareció que vaya.
"Hermana..." La dice. "Ven...
Ven a mí, hay tanto que quiero te decir..." En ese momento me sentí asustada.
¿Estuviese volvendome loca? ¿Que... Que otro sea?
Me senti asustada pero no obstante no estuve muerte de miedo.
Es dificil explicarlo pero de un modo u otro la voz pareció familiar.
No estuve la voz de nadie sobre que pude pensar.
No obstante, estuve dominada por este presentimiento, no lo pude escapar, que la persona cuya voz estuve a mí fuera conocida, familiarmente conocida.
¿...Pero cómo...? . .
Continuaba acercarme al lugar en la cocina desde que la voz pareceba venir.
Justo cuando estuviera en la esquina en que pareceba estar oí la voz dicienda: "No tengas mieda...
Tomá mi mano" Y por un momento efémero la veía: una china diminuta con pelo tan negro como una noche sin estrellas, sin la luna y sin ninguna luz sea cual fuese y con piel tan blanco como la nieve. Ella sonreaba.
Es este momento simultaneamente me parece que nada pude dañar me y que no fue importante si moriese.
Me sentí libre.
Entonces la oscuridad caí. .