Yo quedé sentandome a la mesa.
Eflorescia estuvo en la cocina situada más lejos a la derecha delante de puerta principal.
Su abrazo había sido cariñoso, me dejó sentiendo amada.
Además confudida.
Había estada con Eflorescia tres días, o así creí.
Cuando intentase a pensar en mi novio y nuestra vida, descubrí lo recordé mal.
Este asustó me un poco.
En mitad mi pensamientos Eflorescia había volvido y puesto comida en la mesa.
Había frutas, pan, moras y algo que parece a crema.
"Ve, come..." dijo Eflorescia con un tono meloso.
Comenzé a comer.
Las frutas estuvieron deliciosas.
Al rato, la pregunté: "He estada aqui tres días, ¿no?" la pregunté. "Cuatro".
"¿Cuatro?" "Sí." "Bien.
¿Como es possible?
Lo que quiero decir es...
Si este no es un sueño o una alucinación, por lo tanto... llegé en un ontro mundo." Eflorescia no dijo nada cuando me pause a pensar.
"Entonces... bien los dos mundos son reales o... toda mi vida con mi novio en el otro mundo he sido un sueño..." Eflorescia pareció pensando, entonces me respondío: "No sé," mientras que a mi miró soñador.
Sienté un poco irritada.
"¿No ses?"
Eflorescia miró delante me.
"¿Que piensas...
Que yo sea una bruja?" Parece injuariada.
Estuve estupefacta.
"No..." Nos quedamos en silencio.
Después de un momento ella habló.
"Es como te dijé...
Soñé sobre lo...
Y de pronto, estuviste aquí... de veras..." Me sienté tan confudida, todas mis emociones lucharon de dominio, pero sienté como si diría nada lo deploriere.
"Eflorenscia... De verdad...
No sé que esta pasando pero...
No créo que dices mentiras.
De algún modo me siento como en casa aquí y aun cuando no me acuerdo vivir aquí, de ser tú hermana, aún así me encontro olvidar mi vida con mi novio y comenzar a acordar...
Los cosas que mi has dicho... Por favor... Ayudame.
Ayudame a superar este." Sus ojos se hicieron húmedos. "Te... Ayudaré...
Lo te promiso..."