Después de mi llegada a Barcelona tomé el autobus a Valencia.
Frida me había despedido con cierta determinación arqueando las cejas.
Tuve un compañero extraño durante el viaje a Valencia.
Parece que no era su primer viaje en los últimos días.
Estuvo durmiendo casi todo el trayecto y lo más horrible era que roncó.
Lastimamente no tenía batería para escuchar música con mi radiocasete.
Por consiguiente tenía una banda sonora horrible para el viaje.
Yo era tan hipster en estas fechas que tenía mucha música grabada en mi radiocasete viejo.
Lo que más me gustaba era el disco "Comfort y música para volar" de la banda argentina Soda Stereo.