Una librería no solo es un lugar para comprar libros impresos.
Ayer pasé unas horas en mi librería favorita.
Me sentó en el suelo y leí un par de las revistas.
Con la copia de una novela nueva, me mudé una silla muy cómoda cerca del café.
Decidí a tomar una taza de té verde.
Y después, escuché mis canciones favoritas en el ordenador portátil.
Luego, fui a la sección de libros en español y descubrí que Matemáticas, ¿dónde estás? es un libro real!
Nunca entendí las matemáticas, pero la elegí la edición de bolsillo.
Fui a la caja registradora, pero negó a comprarla en la tienda.
Descubrí una oferta con un quince por ciento de descuento y con envío gratis en la red.
¡Por supuesto, tuve que sacar cuentas para saber el precio verdadero!