Vamos a hablar, hija. ¿De qué?
¿Por qué no hablas con Manual? No he deseo.
Que está con tu? No es nada.
Yo no voy a hablar con mi ex novio. ¿Cómo? Él ya ex?
¿Por qué estudias mal?
Porque estoy aburrido.
¿Tiene el deseo de ser inteligente?
Y acaso que soy tonto?
¿Qué estás haciendo ahora?
Estoy viendo una buena película, pero ¿qué?
Vamos a ir a un restaurante?
No tengo hambre.
¿Se siente bien? ¿Qué? ¿A dónde vas?
En el trabajo y tengo prisa
¿Qué haces esta noche?
Voy a una fiesta, y qué? Para nada.
Estoy seguro de que el lunes Pedro va al club.
No tenemos ningún deseo de estudiar ocho horas al día.
¿Por qué le tienes miedo a hablar de este tema?
Dos veces a la semana, van a un restaurante caro.
En la empresa de mi marido trabajan 50 personas.
Cuando Alvaro tiene hambre, va a la cafetería, que se encuentra en la casa en la que vive.
Al final de la semana estamos cansados, estamos sentados en casa y vemos la televisión.
El miércoles, tenemos una reunión con un cliente importante.
¿Quién se va a pasar el fin de semana?