.
Me fue de viaje.
El taxi me llevaba al aeropuerto. .
LLegué con tiempo.
Ensenaba el paisaje y me daban la tarjeta de embarque. .
Hacia la cola y pasaba la aduana; después me sentaba en la sala de transito.
Al poco tiempo anunciaban los altavoces. .
Me levanté : los pasajeros seguian a la azafata y se dirijaban a la puerta 9. .
En el avion, me sentaba cerca de la ventanilla.
Se sentaba un senor a mi lada.
Empecé a leer el periodico.
El senor me miraba de reojo pero no le hacia caso; me ofrecia un cigarillo.
"No fumo, gracias" contesté yo.
Se enciendaba la luz; me abrochaba el cinturon, mi vecino apagaba su cigarillo.
Nos traia caramelos la azafata. Despagabamos. .
Mi vecino se quadaba callado, de repente se lavantaba, se iba hacia la cabina.
Minutos despues, aparecian las azafatas manos arriba, seguidas por el hombre. .
"Ocurre algo grave" nos dijeron.
"permanezcan tranquilos!" Estabamos muertos de miedo mientras nos amenazaba el hombre con su ametralladora. .
El piloto cambiaba de ruta.
Horas despues tomabamos tierra en el aeropuerto de donde se terminaba la aventura.