Yo conociale desde una semana cuando comencé a estar enamorada.
Era muy guapo, con sus grandes ojos azules y luminosos, como el reflejo de la luna en la agua del mar. Nos dabamos miradas solo una vez.
Pero, para él, yo, con mi pelo rubio, fue amor a primera vista.
Nos discutiamos todos los dias, de todo y de nada.
Nuestra relacion era perfecta.
Vivia en sus brazos, hasta olvidar de beber o de comer.
Su perfume extasiabame tan que no podia prescindir de él.
Comiamos palomitas de maiz al cine.
Reiamos, pero él protegiame.
Viviamos en un mundo idilico – nuestro mundo.
Eramos inocentes jovenes.
Fue catastrofico cuando mi querido amor fue a la universidad, en una otra ciudad.
Solo hay que decir adios.
Fue imposible para mi de desmemoriarse todos nuestros recuerdos.