Hay muchas cosas que me gusta hacer en San Petersburgo.
Cuando llego a San Petersburgo, siempre vivo en un hostel.
Tengo que eligirlo de antemano, porqué los hosteles más populares y bonitos casi siempre son llenos de otros viajados.
Mi selección depende de 3 parámetros: una ubicación (céntrico), un diseño de los zonas comunes y una conveniencia de unos dormitorios.
Después del registro en un hostel, dejo mi equipo en un dormitorio y voy a pasear y comer algo.
En San Petersburgo hay un montón de unos restaurantes y cafeterías con los precios bajos y altos, por eso cada persona puede eligir algo especial.
Durante 2 años pasados he acostumbrado comer en unos cafeterías pequeñas, mayoritáriamente vegetarianos.
Después de comer, continuo mi paseo.
Nunca lo planeo, camino sin un objetivo, solamente para disfrutar unas calles nuevas, unos edifícios antíguos y la atmosfera de la ciudad.
Por la tarde vuelvo a mi hostel y empiezo a hablar con la gente en unas zonas comunes.
(el año pasado encontré allí muchas personas de América Latina).
En fin, por la noche, si tengo buen humor, paso todo mi tiempo con otros viajados que viven conmigo en el hostel.
Podemos visitar unos baros para tomar algo, por ejemplo una sidra (mi bebida favorita) o ir al centro para escuchar la música en las calles.
Si necesito aislarme, hago unos paseos despacios para disfrutar el vista de la ciudad nocturna (por la noche cambia mucho, tiene una atmosfera mágica).
San Petersburgo siempre me ayuda a entender algo importante.
Lo visito cuando tengo un período complicado de mi vida, me ayuda a encontrar unos respuestas para mis preguntas.