Pepa después de pasar una noche rara en el piso de su vecina, la Señora Montserrat, empieza a trabajar como una taxista.
Al menos ahora sabe que no hay fantasmas en el piso de su vecina pero que alguien quiere asustarle y Pepa adivino que son los hombres que quieren obligar la Señora Montserrat a vender su casa.
Unas horas más tarde cruza por casualidad con un de esos hombres quien para el taxi para el destino de la calle donde vive Pepa.
El hombre baja del taxi delante de casa de Pepa y entra en el edifico.
Pepa aparca y le sigue.
El hombre disfrazarse en la escalera como el difunto marido de la Señora Montserrat y sube a su piso.
Pepa llama a sus amigos para pedir ayuda, después decide también disfrazarse para asustar al falso fantasma, pero cuando llega al piso de su vecina, la ve asiendo tranquilamente y hablando con el falso fantasma!
Pepa entra gritando y a eso momento sus amigos, Raúl y Armando, también llegan.
Todo el mundo gritan, el falso fantasma cae al suelo y queda desmayado.
Además, Loli, una amiga de Pepa, entiende los gritos y llama a la policía y al ambulancia que llegan enseguida.
Al final es Armando quien calma la situación explicando la historia para la policía y después invita todo el mundo a su bar para comer asando argentina.