Durante la noche y el día siguiente, hay muchos ruidos en la escalera.
Una vecina dice a Pepa que están arreglando al ascensor.
Pepa se siente mal recordando la misma zona marcado en color rojo en los planos de los hombres mafiosos.
Entonces, se esconde para obtener más informaciones.
De pronto, un de esos hombres aparece et habla con otro que trabaja en el hueco del ascensor sobre una caja metálica.
Pepa sale y como está una taxista, vuelve con su taxi al momento cuando el hombre sale del edificio.
En el camino, habla con su móvil con Ariel!
Pepa no puede creer que Ariel, el guapo sobrino de su vecina que a Pepa le gusta muchísimo es con estos hombres.
Entiende que buscan las joyas de su bisabuela republicana que le ha esconde antes del exilio.