Hola, cuando ustedes corrijan las publicaciones, por favor corríjanlas de manera que queden como si las expresaran los españoles. Gracias.
Trump escribió otra cuerda de tuits de acoso, misoginia y contra la prensa y destacó otra vez las grandes diferencias entre una administración presidencial y un régimen de Casa Blanca.
A raíz de sus ataques cáusticos hacía personajes de TV Joe Scarborough y Mika Brzezinski, y luego su ataque físico hacía un logo de CNN, los representativos republicanos de congreso le rogaron a que él empezara a portarse de modo presidencial.
Pero la diferencia entre una administración y un régimen no solamente se trata de disimular la tosquedad y la crudeza con una capa de civilidad.
Lyndon Johnson, por ejemplo, era notoriamente crudo.
Aún así, él y otros presidentes, hasta los incompetentes (tales) como Warren G Harding, también hacían/hicieron algo más.
Realmente tenían administraciones.
Reconocían/Entendían lo imprescindible que es gobernar y pasar el tiempo y el trabajo duro terminando/finalizando (unas) cosas - ya sean asociándose con o peleando con/luchando contra el Congreso, negociando/discutiendo tratados sustantivos, y haciendo y poniendo en funcionamiento políticas económicas y domesticas.
Entonces ahí está Trump.
Él no tiene ningún deseo o intención de gobernar.
Él quiere dominar, en (el sentido de) que su palabra es nuestro comando/orden.
Por eso, él admira los regímenes en Filipinas, Rusia y Turquía - y desprecia administraciones (tales) como de Angela Merkel y Justin Trudeau.
Por eso, va organizando mítines en los que él está regado de adoración por unos aficionados especialmente seleccionados y, tan significativamente, va aborreciendo salas de conferencia y conferencias de prensa.
Por eso, va emitiendo dictámenes y órdenes ejecutivas en lugar de proporcionar cualquier liderazgo en legislaciones y países en desarrollo.
Por eso, va exigiendo la lealtad a su mismo - no a la constitución de los Estados Unidos.
Por eso, va ofendiendo gravemente a una prensa libre llamando a los medios "noticias falsas" y "periodismo de basura" por no ser capaz de controlar su contenido.
Por eso, él va despreciando la ciencia y los científicos porque no le harán caso a su ignorancia.
Por eso, su primera reunión plenaria del gabinete fue algún escenario de Pionyang y no de Washington.
Su orden caótico tiene consecuencias.
Él torpedeó las acciones de Lockheed y Boeing mediante un par de tuits.
Él despidió y enfadó a OTAN.
Él peleó con Canadá, México, Alemania y el alcalde de Londres.
Él expuso los activos de inteligencia de los aliados estadounidenses solamente a fin de parecer grande e importante.
El resultado, por supuesto, ha sido todo lo contrario: los Estados Unidos bajo el reinado de Trump se han marchitado.
Hay una declinación repentina en el estatuto y la estatura de dicho país en todo el mundo.
Ni siquiera la reina de Inglaterra quiere que él venga a visitarla.
Mientras que el gobierno y la administración han caído por el camino, los signos de un régimen de Trump están en todas partes.
Ahí está/Existe el nepotismo mientras su yerno, Jared Kushner, y su hija, Ivanka Trump, quienes no tienen absolutamente ninguna experiencia gubernamental en absoluto, se han instalado en las oficinas en el Ala Oeste.
Ahí está/Existe el sentimiento de camaradería simbolizado recientemente por el obispo de la Casa Blanca que fue dado de baja/despedido para que el director de habitaciones del hotel de Trump en Washington pudiera conseguir el trabajo, y el planificador de bodas de Éric pudiera aprovecharse para administrar viviendas federales en la ciudad de Nueva York.
Ahí está/Existe la codicia descarada mientras Trump (o uno de sus hijos) - a costa de los contribuyentes - va comercializando su presidencia para impulsar las ventas en sus campos de golf y propiedades para hoteles.
Y mientras va arreglando los permisos de derechos de autor y las aprobaciones de edificios para las empresas propiedades de Trump en China, Argentina y Arabia Saudí.
Ahí está/Existe la manipulación de dudas de la que sufre el pueblo estadounidense mientras su régimen destruye o mancha fuentes alternativas de los hechos, (tales) como los medios, la Oficina del Censo y los datos de cambio climático de los sitios web del gobierno, dejando solamente su régimen como distribuidor autoritario de la realidad.
Mientras tanto, los tendones del gobierno de la administración están deshilachados.
Trump despidió a 46 abogados estadounidenses sin pretender reemplazarlos.
Meses después, dichas posiciones permanecen sin llenar y el trabajo importante se está dejando incompleto.
En enero, él también exigió la renuncia inmediata de los embajadores estadounidenses en todo el mundo, dejando a las embajadas vitales con escasez de personal y sin liderazgo.