Hola, cuando ustedes corrijan los textos, quisiera, de ser posible, que las correcciones parezcan escritas como si estuvieran en un periódico.
Si no es así, no importa.
Muchas gracias por adelantado.
Las rutas tienen nombres que evocan la Americana gloriosa y el espíritu de la frontera: the Empire Builder, the Silver Meteor, the Sunset Limited, the TexasEagle, the Coast Starlight, y the California Zephyr.
Pero un presidente que corre mediante un prometo nostálgico de "recuperar/restaurar la belleza de los Estados Unidos" parece estar poco interesado en recuperar los ferrocarriles, una vez siendo poderosos, que se representaban como símbolos de la ambición capitalista de los Estados Unidos en la época de los barones ladrones.
Mientras invirtió 1$ en un plan para la infraestructura de los Estados Unidos – lo cual ha dado hasta ahora una posibilidad mínima de que esto se lo lleve a cabo – el presupuesto propuesto por el presidente incluyó 630$ invertidos en cortes para Amtrak que provocarían un disfuncionamiento en servicios de larga distancia.
Un grupo de abogacía, the National Association of Railroad Passengers (Narp), avisó de que el presupuesto "eliminará los fondos de servicios de tren de larga distancia en más de 220 ciudades y municipalidades, así como en 23 estados que, efectivamente, se quedarán sin servicios de tren".
Se ubican todos estos estados casi en el medio del país y sus poblaciones votaron por Trump.
Se dice además que la mayoría de las estaciones de tren estarán en riesgo en zonas rurales.
Narp inició una campaña "Rally for Trains" que, el mes pasado, llevó a unos eventos a través del país, de Portland, Oregón, a Miami, Florida, vía Wausau Wisconsin.
Un mitin tomó lugar en Alphine, un pueblo occidental de Texas con una población de sobre 6.000 personas en Brewster County – una zona más larga que el Conneticut que prestó un 53% de sus votos durante la elección presidencial 2016.
Un cartel de Trump-Pence Make America Great Again se encuentra en un balcón sobre una tienda al contrario de la estación de tren a lo largo de las rastras principales de Alpine, las cuales pudieran dar pinta de ser un estudio de películas occidentales, pero para una camioneta de la comida tailandesa.
En la sala de espera, por inteligente que sea – en la cual hay un mural de una taquillera en lugar de una taquillera verdadera – Gwynne Jamieson escribió un cartel que pone: "Trump prometió más infraestructura, pero ¿obtenemos nosotros aún menos?
¡Recuperad el Amtrak de Alphine!" Una mujer emocionada de 71 años y experta de la mercadotecnia, Jamieson se enamoraba con los trenes en viajes largos por su país de origen, Canadá.
Se trasladó/Se mudó hace tres años y medio a Apline, Massachusetts.
Ahora va conduciendo en su zona la esfuerza para recuperar dicha estación, organizando así mitines y campañas de cartas.
"Para mí, el servicio de pasajeros es todo", dijo ella.
Debido a la llegada del Ferrocarril pacífico meridional en 1882, Alphine es una entrada al parque nacional Big Bend y el refugio inconformista de Marfa.
La próxima estación Amtrak más cercana, Sanderson, se encuentra a/está 85 millas lejos.
La pérdida de un servicio utilizado por sobre 5.000 personas al año, dijo Jamieson, sería un golpe doloroso para vecinos y turistas.