Esta noche no pude dormir, porque había un nube de mosquitos en mi cuarto.
Zumbaban y zumbaban, y me hizo loca.
A las cuatro de la mañana estaba sentada en mi cama, mirando por todos lados, tratando de matarlos.
A solo uno le mató, no pudiera ver los otros.
La noche antès, uno me había picada sobre el párpado, de modo que era casi como hubiera fuido golpeada en la cara.
Pero eso no me duele, solo es muy irritante, porque no puede abrir o cerrar mi ojo correctamente.
Esta mañana mi ojo era rojo con sangre.
Por Díos, odio a mosquitos, siempre he sido suya victima.