La semana pasada estuve muy ocupado.
Durante los días laborales, me desperté a las seis en punto para presenciar a las clases de astronomía y de ecología.
Tras las clases, hice algunas tareas y arreglé mi habitación.
Por las tardes, tuve distintas obligaciones tales como: ir al curso de inglés, hacer ejercicios de gimnasia, practicar español.
Por fín por las noches, sólo leí libros en español y en portugués.
Enfín, la semana me resutó muy agotadora.
Pienso en renunciar algunas asignaturas.
Estoy estudiando más de lo que puedo abarcar.
Pero eso es lo más desafiante, ser un buen alumno a pesar de las circunstancias.