El día Internacional de la mujer trabajadora, que se celebra el 8 de marzo, es una fecha marcada en el calendario que nos obliga a reflexionar sobre la situación actual de la mujer en diferentes partes del mundo.
En efecto, hay muchas leyes que limitan los derechos de las mujeres y que les impide tener las mismas oportunidades que los hombres, solamente por su condición femenina.
Por eso, la mujer está relegada a una posición secundaria por respecto al hombre, pues recibe salarios más bajos.
Tampoco tiene las mismas oportunidades : estos son elementos que frenan el crecimiento laboral de la mujer y que la orillan a tomar la decisión de dejar de trabajar.
En México, por ejemplo, según las cifras del Instituto nacional de Estadística y geografía, la población económicamente activa es de más de 50 millones, de las cuales 31 millones corresponde a hombres y 19 millones concierne a mujeres.
En contraste, el porcentaje de población no económicamente activa es de 25 millones de mujeres sobre un total de 35 millones.
No obstante, hay que aclarar que estas cifras no consideran la labor de ama de casa, que no es remunerada económicamente.
En muchos países, la mujer tiene que dejar el trabajo para cuidar de su familia.
Esto se debe a que la mayoría de las mujeres no cuenta con facilidades laborales, flexibilidades, al embarazarse.
Por esto, una de las opciones para resolver este problema es incrementar la participación masculina en la atención infantil y el trabajo en el hogar mediante políticas de licencia parental y la promoción de la crianza compartida.