Pueblo B, consistido de dos o tres callas curvas, está durmiendo del pétreo sueño.
En el silencio profundo, sólo se oye el perro está ladrando con la voz débil y ronca en algún lugar lejano, debe estar detrás de la ciudad.
El amanecer llegará pronto.
Hace mucho tiempo que todo durmió.
Sólo la mujer joven del farmacéutico Chernomordik, el propietario de la farmacia №, no está durmiendo.
Ella ha ido a dormir tres veces ya, pero el sueño le eludió obstinadamente y nadie sabe por qué.
Se sienta en la ventana abierta en camisón y mira a la calle.
Le sofoco, está aburrida, está molesta...está tan molesta, que tiene ganas de llorar, pero de nuevo no está claro por qué.
Algún nudo está en el pecho y se lo puso en la garganta.
En la parte trasera, a pocos pasos de la farmacéutica, está acostado contra la pared, ronca dulcemente el propio Chernomordik.
La pulga codiciosa se adhirió en la nariz, pero no se lo sienta e incluso sonríe, ya que le estaba soñando como si todos en la ciudad tosen y lo compran continuamente las gotas del rey danés.
No lo despertarás ahora ni con las inyecciones, ni el arma, ni caricias.
La farmacia está casi cerca del borde de la ciudad, así que a la farmacéutica se ve lejos el campo
La farmacia se encuentra casi cerca del borde de la ciudad, así que le farmacéutica se ve lejos el campo...
Ella ve, cómo el borde del cielo oriental blanquece poco a poco, como lo purpurea después, como si del incendio grande.
Inesperadamente, la luna grande, de la cara ancha aparece por el arbusto lejano.
Está roja (en general, la luna siempre está confundida terriblemente por alguna razón saliendo por los arbustos ).
De repente entre el silencio de noche se oyen los pasos de alguien y tintineo de las espuelas.
Se oyen las voces.
«Son los oficiales van al campamento del jefe de policía de distrito,» — piensa la farmacéutica.
Después de un rato dos figuras en las guerreras blancas de oficial aparecen: una es grande y gorda, la otra es más pequeño y más delgada...
Ellos van muy despacio, perezosamente, arrastran los pies a lo largo de la cerca y hablan fuertemente sobre algo.
Habiendo acercado a la farmacia, las dos figuras comienzan a ir aún más silenciosamente y miran a las ventanas.