Irse al extranjero será siempre una aventura, un gran paso adelante.
E incluso si te sientes totalmente listo y estás perfectamente seguro/a de cómo se va a desarrollar el viaje, siempre te sorprenderás y las cosas nunca serán exactamente tales y como las habías planeado.
Pueden ser mucho mejor, pueden ser mucho peor, pero créeme, siempre habrá algo para sorprenderte, que sea la ciudad, la gente, o incluso tú mismo/a.
Por eso decidí escribir una serie de artículos que incluyen unos consejos que me habría gustado que me dieran antes de que me fuera y que, espero, podrán ayudar otros jóvenes viajeros que están a punto de dar el paso y salir para su primera larga estancia en el extranjero.
Primer consejo que quiero daros:
Abrid los ojos muy grande y no temáis lo desconocido.
Todo es diferente y puede ser bastante inquietante vivir en una ciudad nueva, sobre todo si uno llega solo y sin conocer a nadie.
Pero atreveos, no tengáis miedo a perderos (por si acaso, aprended a preguntar por el camino :P), localizad los lugares importantes cerca de donde vivís, llevaos un buen mapa y salid a pasear, observad, comparad, dejaos llevar por los colores, los ruidos, las sensaciones y todas estas cosas nuevas que sería una pena perderse.
Escuchad los consejos que os dan, buscad sitios que correspondan a lo que os gusta.
Salid a descubrir, dejad atrás vuestra zona de comodidad, aprovechad vuestro tiempo libre para explorar y pronto conoceréis la ciudad mucho mejor que lo que esperabais.