Quizás algunos de vosotros se estén preguntando por qué elegí este título.
Y yo me pregunto si entenderéis mi explicación…
¿Qué quise decir con “Lonely Bird” (“pájaro solitario”)?
Para mí, el pájaro solitario es el que se escapó de su bandada y empezó a viajar solo por el mundo, de la manera que lo decidió él, sin sentirse obligado a seguir a quien sea, libre de ir allí donde quiere y de pensar por sí mismo.
En mi opinión, en cuanto uno sale de casa y se va a vivir fuera, empieza de toda manera a ser un poco un pájaro solitario, buscando dónde aterrizar y dejándose llevar por el viento por encima de una ciudad nueva.
Para mí, el pájaro es un símbolo del viaje.
Al final, ¿no se puede decir que nuestros aviones no son nada más que grandes pájaros de metal?
Los pájaros pueden ir donde quieran, y por eso me siento relacionada con ellos.
Quiero viajar a todas partes, verlo todo y sentirme libre de irme volando hacia un sitio mejor cuando quiera.
Y solitario… porque todos los que me conocen saben también que no me cuesta enfrentarme a la soledad.
Nunca he tenido muchos buenos amigos y acabo de darme cuenta de que, como muchos otros, no sabía muy bien porque era tan mala a la hora de mantener una relación de amistad.
Pero ahora sé que hay que ver el problema desde el lado opuesto.
Antes de tener muchos amigos, hay que aprender a estar solo.
Tenemos que aprender a conocernos, a sentirnos bien con nosotros mismos, solos.
Tenemos que aprender a no necesitar a nadie.
Y sólo cuando alcanzamos este estado de comprensión y de satisfacción de nosotros mismos, solo cuando aceptamos la soledad nos volvemos capaces de tener buenos amigos, no porque los necesitamos, pero porque los queremos.
Eso hace una gran diferencia.
La amistad ya no es una necesidad, empieza a ser una elección.
Si estamos capaces de vivir en paz con nosotros mismos y de ser nuestro mejor amigo, ya no necesitaremos estar rodeados de gente, solo querremos que sea así.
Ya no será el miedo a estar solos el que nos llevará a esas historias de amistad, sino solo las ganas de desarrollar una relación más fuerte con alguien que nos cae bien.
Y esa relación tan solo puede estar mejor.
La vida se vuelve mucho más fácil cuando nos deshacemos de la necesidad y la substituimos por el deseo.
¿Acaso no es más agradable elegir tener un amigo en lugar de sentir la necesidad de estar con alguien, con cualquiera?
No deberíamos tenerle miedo a la soledad.
En cuanto la adestramos, estamos listos para dar nuestro primer gran paso en el camino hacia la libertad.
Ya está, dejo de estar tan seria ;) Ahora, una preguntita para vosotros: si pudierais ser un pájaro, cual os apetecería ser?
Por mi parte me encantaría ser una golondrina
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